7.21.2005
¿Humillación o socorro?
En las carreteras por las que pasé en mi plan Escapada-de-Bogotá(Urgente), en búsqueda de sol en los pezones, me topé con varios camiones cuyas carpas tienen pintado un corazón grande con un letrero que dice
YO AMO EL SOCORRO
Claro, refiriéndose a un pueblo de esa zona de donde serán oriundos aquellos camioneros, pero me tomé el atrevimiento de descontextualizar el letrero en busca del pneuma poético y pensar que a los camioneros, con sus barrigas contundentes, también les gusta que alguien les brinde socorro, como a mí. Y que sigan exhibiendo su necesidad de socorro por ahí, en medio de la hombría de sus tractomulas ruidosas, es bonito. Me ilusiona ilusionarme con que alguna redención existe inthisfuckinworld.
Luego pasamos por un Río que se llamaba Río Riachuelo, suapete, éxtasis poético número dos. Y finalmente, ya en un pueblo, lejos de las carreteras de tractomulas y surreales inestabilidades geológicas que han hecho que el asfalto se hunda o brote como crater, pasé al lado de una casa de pueblo que es también iglesia cristiana, donde oficia un pastor de unos 21 años. Le daba misa a tres feligreses viejitos, a los que les debe quedar más cerca ir al improvisado templo que caminar hasta la iglesia católica de la plaza. Y debe ser novedoso oir la lectura bíblica de aquel nene que repetir y repetir el credo que de tanto decirlo no les debe hacer ya ningún sentido (o se les convirtió en ritual budista de repetición de mantra). Velos blancos forraban las paredes y dividían la partecita que simula el templo cristiano del resto de la casa de familia, donde se alcanzaba a ver un conejo blanco arrastrando sus pelos por la baldoza (¿el "conejo de Dios", en vez del "cordero de Dios"?¿Una releectura bíblica quizás?), una foto del hijo enmarcada encima del televisor y un poster de muñeco de esos que le fascinan a la gente en los pueblos, esa especie de mezcla entre extraterrestre freaky y pajarraco tierno de Disney, de colores amarillos y pasteles (el que se inventó ese type, se pudrirá en los infiernos por cursi). Pues al pastor (y a su familia, porque debió sentar al hijo y a la esposa a recortar cartulina) se le había ocurrido hacer un poster en una cartulina gigante, con letras fosforescentes que decía
Recibe la humillación
.......2005..........
Pensé que prefiero andar buscando el socorro que recibiendo la humillación, pero a veces es lo mismo, i guess.
En las carreteras por las que pasé en mi plan Escapada-de-Bogotá(Urgente), en búsqueda de sol en los pezones, me topé con varios camiones cuyas carpas tienen pintado un corazón grande con un letrero que dice
YO AMO EL SOCORRO
Claro, refiriéndose a un pueblo de esa zona de donde serán oriundos aquellos camioneros, pero me tomé el atrevimiento de descontextualizar el letrero en busca del pneuma poético y pensar que a los camioneros, con sus barrigas contundentes, también les gusta que alguien les brinde socorro, como a mí. Y que sigan exhibiendo su necesidad de socorro por ahí, en medio de la hombría de sus tractomulas ruidosas, es bonito. Me ilusiona ilusionarme con que alguna redención existe inthisfuckinworld.
Luego pasamos por un Río que se llamaba Río Riachuelo, suapete, éxtasis poético número dos. Y finalmente, ya en un pueblo, lejos de las carreteras de tractomulas y surreales inestabilidades geológicas que han hecho que el asfalto se hunda o brote como crater, pasé al lado de una casa de pueblo que es también iglesia cristiana, donde oficia un pastor de unos 21 años. Le daba misa a tres feligreses viejitos, a los que les debe quedar más cerca ir al improvisado templo que caminar hasta la iglesia católica de la plaza. Y debe ser novedoso oir la lectura bíblica de aquel nene que repetir y repetir el credo que de tanto decirlo no les debe hacer ya ningún sentido (o se les convirtió en ritual budista de repetición de mantra). Velos blancos forraban las paredes y dividían la partecita que simula el templo cristiano del resto de la casa de familia, donde se alcanzaba a ver un conejo blanco arrastrando sus pelos por la baldoza (¿el "conejo de Dios", en vez del "cordero de Dios"?¿Una releectura bíblica quizás?), una foto del hijo enmarcada encima del televisor y un poster de muñeco de esos que le fascinan a la gente en los pueblos, esa especie de mezcla entre extraterrestre freaky y pajarraco tierno de Disney, de colores amarillos y pasteles (el que se inventó ese type, se pudrirá en los infiernos por cursi). Pues al pastor (y a su familia, porque debió sentar al hijo y a la esposa a recortar cartulina) se le había ocurrido hacer un poster en una cartulina gigante, con letras fosforescentes que decía
Recibe la humillación
.......2005..........
Pensé que prefiero andar buscando el socorro que recibiendo la humillación, pero a veces es lo mismo, i guess.

